Primavera 1901: Esperanza para la paz
Las últimas décadas del siglo XIX se convirtieron en una carrera por el control de las materias primas. Tanto en Europa como en las colonias los continuos roces y enfrentamientos entre las diferentes potencias habían elevado la tensión diplomática, y muchas eran las voces que advertían del inicio de una guerra de proporciones mayúsculas. Pero a principios de 1901, en un acto sin precedentes, las grandes potencias europeas: Austria-Hungría, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Rusia y Turquía, aparcaron sus diferencias para lograr un marco de acuerdo que permitiera el desrrollo del continente.
La inportancia de este acuerdo y el compromiso de la grandes potencias era tal, que consideraban que el mismo no podía ser tomado por unos pocos países, sino por toda la comunidad internacional. Fruto de este espíritu de concordia se iniciaron una serie de campañas diplomáticas para atraer a esos países menores que todavía dudaban sobre la validez del acuerdo. Ejemplo de estas iniciativas fueron las del embajador francés en España, Pepe Botella Junior, las de el almirante alemán Alfred von Tirpitz en Dinamarca, las del Subsecretario de Licores ruso, Vyacheslav Molotov en Rumania y las del Conde Berchtold, amigo personal Archiduque Daigoeo III de Austria, en Serbia.
Alemania
- Flota Kiel –> Dinamarca
- Tropa Munich –> Ruhr
- Tropa Berlin –> Kiel
Austria-Hungría
- T Viena –> Galicia
- T Budapest –> Serbia
- F Trieste –> Albania
Francia
- Tropa Marsella –> España
- Flota Brest –> Mid Atlantic
- Tropa Paris –> Brest
Inglaterra
- F. Edinburgo –>Norwegian Sea
- F. Londres –> English Channel
- T. Liverpool –> York
Italia
- Tropa Venecia –> permanece comiendo Raviolis.
- Tropa Roma –> Apulia (a pesca)
- Flota Napoles –> Ion Sea (en busca de atún)
Rusia
- Flota Sevastopol –> Rumania
- Tropa Moscú –> Ukrania
- Tropa Varsovia –> Livonia
- Flota San Petersburgo –> Golfo de Botnia
Turquía
- Tropa Constantinopla –> Bulgaria
- Flota Ankara –> Constanitnopla
- Tropa Smyrna –> Armenia
Resumen:
- Rusia: 4 puntos
- Alemania, Austria-Hungría, Francia, Inglaterra, Italia y Turquía: 3 puntos
El Cuarto Mandamiento
Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar (Éxodo,.20,12)
Un año atrás, Madrid era una ciudad tranquila para los Vástagos. Don Alberto, un antiguo Ventrue, era el Príncipe desde hacía siglos, desde antes de que ningún otro de sus súbditos hubiera nacido. Nadie osaba desafiar su poder.
Y una noche, Don Alberto desapareció. Siguieron unas noches caóticas, donde muchos vástagos murieron. Nadie parece saber qué sucedió exactamente, pero, cuando todo terminó, Armando, el chiquillo del chiquillo de Don Alberto, fue presentado como nuevo príncipe, apoyado por Gerhard Weishaupt, el Regente Tremere, y Palmira, la líder de los Antitribu Lasombra.
Pero Armando nunca fue totalmente reconocido como Príncipe, y la lucha continúa en Madrid desde entonces. Los anarquistas se muestran más activos que nunca, y dos vástagos (Helena, la chiquilla de Don Alberto, y Don Ginés, el primogénito de los Brujah) anunciaron su intención de acceder al principado. Y los rumores empezaron a extenderse entre los vampiros: que el Sabbath invadirá Madrid, que un Arconte, o hasta un Justicar, vendrá a solucionarlo todo…
Hace un año de eso, y una nueva generación de vástagos ha sido abrazada en Madrid, que no han conocido nada más que la lucha entre clanes y antiguos, y que no pueden evitar formar parte de ella, ser utilizados como peones entre las guerras de sus progenitores…
Así empieza El Cuarto Mandamiento, una partida de Vampiro: La Mascarada que se juega desde hace algo más de un año.
Pronto mucho más, en estas páginas.
